Reconozco que siempre me han gustado los juegos de construcción, no se porque, pero desde chiquitín he tenido esa manía de construir castillos con todo aquello que pasaba por mis manos, desde la arena de la playa, hasta los juegos de construcción como Tente o Lego. Irremediablemente esto me llevó a trasladarlo a los videojuegos, y como gran jugón que soy y amante de los juegos de construcción, nada más apropiado que The Settlers, un juego de estrategia en tiempo real en el que nos hartaremos de construir y construir sin parar.

En The Settlers, y como deja entrever su título, nuestra principal ocupación es la de constructores, pues construiremos nuestro imperio a partir de una castillo que mas bien funciona como un almacén principal. The Settlers basa su concepción de juego en una cadena de eslabones, ya que cada pequeña construcción es igual de importante que el resto y si falla, muchas de ellas dejarán de funcionar. Pondré un ejemplo por si no me he explicado con claridad (cosa que a muy seguro roza casi el 100%).

Al principio de cada misión, lo normal es intentar abastecerse de madera y piedra, pues son fundamentales para nuestras construcciones, así que como primer paso construiremos la cabaña del leñador. Para ello nuestros porteadores llevarán un número determinado de tablones y se pondrán a trabajar, una vez terminada, y si tenemos y hacha en nuestro almacén (por suerte al principio de cada misión algo siempre hay) un leñador ocupará la cabaña. De vez en cuando saldrá a cortar árboles y proveerá a nuestro castillo de madera. Sin embargo no se construye nada con troncos, así que construimos un aserradero, pero claro, ahora además de madera necesitamos piedra, así que volvemos a tirar de las reservas del castillo para su contrucción y así poder convertir la materia prima en algo más útil … Como os decía, todo se hace de forma concatenada, en perfecta armonía, para conseguir que nuestro preciado “mecano” funcione a las mil maravillas. Por supuesto hay que tener en cuenta que los recursos naturales son limitados, así que es buena idea construir la casa del guardabosques para repoblar los árboles que tala el leñador e ir pensando en la forma de conseguir piedra, pues los recursos del castillo también se agotan.

El juego está compuesto de treinta y tantas misiones, no recuerdo el número exacto, en las que deberemos ir conquistando el territorio poco a poco, para el final derrotar a nuestro rival o rivales. Para ello construiremos puestos fronterizos que ampliarán nuestro territorio, en función del tipo de puesto fronterizo y de lo cerca que esté el puesto del enemigo. Construiremos todo tipo de edificaciones con tal de proveer a nuestros soldados de su indumentaria y del preciado oro con el que los pagamos, y no será tan fácil, porque el oro está al final de la cadena y antes deberemos conseguir que lo más básico funcione a la perfección, cuidando, eso sí, nuestros recursos naturales.

The Settlers es, por encima de todo, un juego de paciencia, pues las misiones, aunque a priori sean fáciles, requieren su tiempo, nunca menos de una hora, en su mayoría sobre tres o cuatro, llegando incluso a llegar a las ocho en alguna ocasión. Lo bueno es que consigue engancharte con su mecánica de juego de tal forma que, las horas que dure la misión de poco importan. Todo está creado con mimo y mucho detalle. Nuestros constructores y trabajadores se moverán de un lado a otro transportando mercancía, veremos trabajar al herrero, al granjero y al molinero, también veremos retozar a los cerdos en las porquerizas, a los conejos huir del cazador, y como de vez en cuando algo pica en el anzuelo del pescador. Para la vista, y teniendo encuenta los añazos que tiene el juego, una auténtica maravilla.

Gráficamente está a un gran nivel, tanto de detalle como de colorido y resolución, pudiendo mostrar un gran número de personajes y construcciones en pantalla sin presentar la mas mínina ralentización. Destaca por encima de todo la impresionante secuencia de introducción en la que un caballero a lomos de su corcel recorre toda la villa, dejándonos ver los quehaceres de sus habitantes, en su camino hasta el castillo. También a destacar los efectos de sonido, pues oiremos el sonido del viento cerca de los lagos, el ruido del molino, el golpetear del martillo del herrero sobre el yunque … y todo ello de forma posicional, pues según nos alejemos el sonido será más débil y más fuerte cuanto más nos acerquemos.

Para finalizar la misión deberemos derrocar a nuestro enemigo a base de espadazos y mandobles, pues para ello hemos estado toda la misión construyendo puestos fronterizos y llenándolos de soldados cubiertos por decenas y decenas de preciadas monedas de oro. Los enfretamientos no son nada del otro mundo, de hecho tienen un toque cómico, pero es que no son lo importante del juego, ya que si hemos hecho bien las cosas, será cuestión de tiempo que acabemos con ellos. Podemos intentar acabar con ellos por la vía rápida, atacando el castillo, pero lo mejor, es conquistar puestos fronterizos en los que veámos la ocasión de acabar con sus suministros, así  estaremos un paso por delante de ellos.

Para resumir, decir que The Settlers es probablemente el juego más entretenido que haya jugado en este tipo de género. Te engancha desde la primera misión, y a partir de ahí no puedes parar de construir y construir, y cuando ya no queda nada por hacer, la visión del basto imperio que has construido a golpe de martillo y serrucho, creedme que merece la pena.

Puntuación: 9.6

Ficha técnica

  • Desarrollador: Blue Byte Software
  • Distribuidor: Blue Byte Software
  • Diseño: Volker Wertich
  • Fecha de salida: 1993
  • Versión Comentada: Commodore Amiga
  • Otras versiones disponibles: PC

Capturas de la versión Amiga

The Settlers Un caballero de camino a su castillo Comienza el juego Nuestras minas de carbón Elegimos nuestra próxima construcción Nuestro castillo

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5 Comentarios sobre “The Settlers”

  1. Renemetal dice:

    Este juego me dió muchas horas de diversión, en todas sus versiones. Que bueno que alguien lo recuerde….

  2. Artinu dice:

    Buenas, acabo de leer el comentario y francamente, creo que estoy totalmente de acuerdo, de hecho me acabo de poner a jugar otra vez ya que con mi 486 nunca pude pasar de la 2a pantalla porque se me bloqueaba el ordenador, y tenia mucho vicio. Ya se que eso fue hace mas de 14 años pero el juego sigue enganchando (decir que ya he jugado a las versiones 2 y 4)
    De todas formas tengo un pequeño problema, no se para que sirven muchos botones de configuración de transporte y de soldados. Estoy en la pantalla 4 y por mas oro que entra en mis barracones los soldaditos no suben de rango y me es muy dificil luchar con el enemigo. Si me podeis decir si tengo que configurar algo para que utilicen el oro y suban de rango lo antes posible os lo agradecería.

    Un saludo

  3. amram dice:

    Hace mucho que no lo juego, pero creo recordar que en las configuraciones no hay nada parecido, de hecho lo que configuras son las prioridades a la hora de transportas objetos o de hacerlos. Para subir de nivel las tropas sólo necesitan tener oro en lo barracones, lo mejor es tener el máximo que permite cada edificio, y suben más rápido cuanto mejor sea el mismo.

  4. Artinu dice:

    Si, eso lo que estoy haciendo, pero es que va lentisimo, y como no sea en un fuerte no se ve que suban el nivel a gran escala, por eso preguntaba a ver si habia alguna forma de hacerlo mucho mas rapido, pero bueno, habra que aguantar horas y horas hasta que mejoren el nivel para poder atacar. Grandisimo juego, muchas gracias y un saludo.

  5. Juliosy dice:

    Mmm hace años que lo jugué, pero creo que en cada barraca tenes la opción de colocar el tipo de soldado o general, si tenes el casco, y espada necesarios para el general podes llenar la barraca, vas a ver como los soldados rasos se van y de la casa principal salen los generales. Un saludo

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