Corría el año 90 y LucasFilm confiaba en Ron Gilbert y su original idea de una aventura basada en la época de los piratas. El creador del motor SCUMM, usado en aventuras como Maniac Mansion, Indiana Jones y la última cruzada o Loom, nos proponía una aventura de piratas, fantasmas y budú, todo ello aderezado con una pizca de humor y un chorrito de la modernidad actual.La historia
Guybrush Treepwood es un joven que, además de tener un nombre estúpido, tiene la irrefrenable necesidad de convertirse en todo un azote de los mares, un saqueador, un maleante, un alcohólico… es decir, un pirata. Todo esto se complica cuando entra en escena Elaine Marley, una joven hermosa y gobernadora de la isla Melee de la que inmediatamente Guybrush se enamora perdidamente, y todavía se complicará aún más al entrar en escena al archiconocido y malvado pirata fantasma LeChuck, que raptará a la pobre Elaine.
El argumento no podía ser más típico y simple, sin embargo solo hay que echar la vista atrás para darnos cuenta que este tipo de historias son las que mejor funcionan. Pongamos el ejemplo del magistral Larry 1 y su argumento “Esta noche pillo porque sí y punto”, y lo bien que les funcionó a Al Lowe y a Sierra On-Line. La clave para todo esto está en saber darle ritmo a la historia y Ron Gilbert lo hace como nadie. Nos mete en una apasionante historia de piratas, rufianes y maleantes, con damiselas en apuros, piratas fantasmas, duelos de insultos y todo ello lo adornado con un genial y perspicaz sentido del humor usando en ocasiones referencias a la cultura pop y a películas de Lucas como Star Wars o Indiana Jones.
Además Ron Gilbert crea todo un elenco de graciosos y carismáticos personajes, desde el propio Guybrush Treepwood, pasando por Elaine Marley, el naúfrago y filósofo Herman Toothrot, Stan el incansable vendedor de barcos usados o el mismísimo pirata fantasma LeChuck, toda una fauna que pulula a su libre albedrío por esta historia, enriqueciéndola y dándole ese toque único que solo tiene Monkey Island.
Motor gráfico
Existen dos versiones del juego, la primera realizada en 16 colores (EGA) en 1990 y la segunda usando 256 colores (VGA) de 1991. Evidentemente hay grandes diferencias gráficas entre ambas versiones, hay que tener en cuenta que 240 colores dan para mucho, y más en la época en que estamos. Sin embargo nada tiene que envidiar esta primera versión, ya que el cuidado especial que se han tenido con las luces y las sombras hacen que todo tenga un aspecto visual estupendo.
Los personajes están perfectamente caracterizados, sobre todo si tenemos en cuenta que en esta época con poco más de tres pixels ya tenías un personaje, Ron Gilbert con poco más consigue que sus personajes tengan vida, se muevan correctamente, gesticulen e incluso tengan rasgos faciales, eso si, con un poco de imaginación.
Sonido
En la primera versión las ocasionales melodías y los escasos efectos sonoros eran producidos por el speaker (con posibilidad de usar Adlib) de nuestro ordenador, a fin de cuentas se podría decir que Monkey Island era en esencia un juego silencioso, sin desmerecer, eso si, la melodía principal. Por contra, en la segunda versión y con la ayuda de la bien explotada tecnología CD-ROM (salió tanto para diskette como en CD-ROM), Michael Land nos alegra el juego con una pegadiza música caribeña y unos no menos importantes efectos ambientales.
Jugando
La forma de juego está basada en el clásico y conocido como “point ‘n click“, con vista en tercera persona. Seleccionaremos las acciones a realizar con los verbos que tenemos en la parte inferior de nuestra pantalla y haciendo click sobre el personaje u objeto con el que queremos interactuar, de la misma forma que con aventuras anteriores de Lucas que usaban el motor SCUMM. Un dato importante es que en Monkey Island los objetos que tengamos en el inventario aparecerán en modo texto y no como en la versión en CD-ROM en la que los podremos ver en modo gráfico al igual que en su segunda parte “Monkey Island 2: LeChuck’s Revenge“.
Cuando jugamos a The Secret of Monkey Island en seguida nos damos cuenta de la vida que tiene Melee Island, y es que veremos a la gente deambular a su antojo, entrar y salir de sus casas, incluso cuando nos encontramos en el mapa podemos toparnos con gente que va de un lado para otro. Pero esto va mucho más allá, ya que al entrar en un negocio inmediatamente nos saludarán y entablarán conversación con nosotros, dándole al juego un poquito de esa buscada realidad.
Los personajes tienen su propia personalidad, desde el acelerado y charlatán Stan hasta el medio sordo y chiflado Herman. Todo esto contribuye a crear un mundo rico donde nos moveremos como pez en el agua y nos quedaremos con más ganas de Monkey Island cuando terminemos de jugar.
Conclusión
The Secret of Monkey Island es una de esas aventuras que le gusta a casi todo tipo de público, y es que el género de rufines, maleantes y malechores, que si… piratas, ha gustado siempre por igual a todas la generaciones. La facilidad con la que Ron Gilbert ha plasmado este universo y lo ha unido con la más desternillante de la comedias es sin duda digno de elogio y merecedor del éxito que Monkey Island ha cosechado.
Y para terminar decir que The Secret of Monkey Island es a fin de cuentas un juego que nadie debería perderse, independientemente de los avances que ha habido en los videojuegos desde 1990 hasta la fecha actual, que muchas veces nos nublan la vista a base de espectaculares gráficos, Monkey Island siempre será un referente en este mundillo que es el del entretenimiento electrónico.
Puntuación: 9.5
Ficha técnica
- Desarrollador: LucasFilm Entertainment
- Año: 1990/92
- Versión Comentada: PC EGA 1990
- Otras versiones disponibles: 1991 (PC VGA, PC CD-ROM, Commodore Amiga, Atari ST), 1992 (Macintosh, SEGA CD)
Capturas de la versión PC EGA
Capturas de la versión PC VGA
Capturas de la versión PC CD-Rom
Capturas de la versión Amiga
Enlaces de interés
- Web oficial de Lucas Arts.
Tags: Aventura gráfica, LucasArts, Monkey Island, Ron Gilbert, SCUMM