Pirates!, es el primer juego de renombre de Sid Meier, después de su bien ganada fama con los simuladores de vuelo bajo el sello Microprose. Visto desde la perspectiva actual, no es un juego que se pueda decir haya envejecido bien, al menos en cuanto a gráficos y sonido se refiere, sin embargo, es algo bastante común en los juegos de Sid Meier. Por contra, conserva ese toque de “juego tocado por los dioses” que sólo Sid Meier y otros pocos han logrado con sus juegos, que a pesar de no envejecer tan bien como otros, pueden seguir considerándose juegos imprecindibles, por su originalidad, su adicción y esa “chispita” especial de la marca Sid Meier.
En Pirates! tenemos la oportunidad de convertirnos en un feroz corsario del Mar Caribe, de asaltar navíos, arrasar ciudades, y por supuesto, vivir una gran aventura en un incomparable marco de palmeras y cocoteros.
Un pirata famoso
Para comenzar tenemos unas cuantas opciones para decidir cual va a ser nuestra aventura, ya que podemos elegir la época en la cual vamos a convertirnos en pirata o también la posibilidad de comandar una expedición famosa. Hecho esto, debemos decantarnos por una u otra nacionalidad, que a fin de cuenta poco importa, porque como piratas que somos nos venderemos al mejor postor. Por último y no menos importante, hay que darle nombre a nuestro corsario, y convertir nuestro apellido en el más temido del Caribe.
El juego es una original mezcla entre estrategia naval, comercio y pillaje. Comandaremos un pequeño barco que previamente no habremos ganado en singular duelo, para a partir de aquí, buscar a nuestros desaparecido familiares que conocen el secreto del gran tesoro Inca. Entre tanto podemos nagevar a lo largo y ancho del Caribe, traficar con todo a lo que le echemos mano, apoderarnos de cuantos navíos queramos, asaltar ciudades enteras, y entre tanto, y porque no, cuidarnos de tener una novia en cada puerto.
¡Al abordaje!
Las batallas navales comenzarán en cuanto divisemos un barco. Puede tratarse de un apetecible mercante, otro barco pirata, o también, de un temible galeón español. Por desgracia no podemos abordar cualquier barco, ya que alguno puede ser de nuestros aliados y eso no les va a gustar nada. Una vez decidido el ataque, entraremos en una pantalla de batalla, en la cual veremos ambos barcos. Debemos situarnos de costado para hacerles comer todo el plomo del Caribe, aunque con cuidado de no hundir el barco, para poder abordarlo y entrar en combate con el capitán. En este combate elegiremos el tipo de arma y nos batiremos en singular duelo por la victoria, que dependerá en gran medida de nuestra destreza y del número de marineros que tengamos a nuestro servicio. Si vencemos, podemos quedarnos con el barco o sólo con sus pertenencias.
En busca de una buena moza
Cuando visitemos algún puerto mas nos vals que este sea aliado nuestro porque pueden saludarnos de manera desagradable. Una vez dentro podemos reclutar tripulación o comprar algún mapa del tesoro en la taberna, visitar al gobernador en busca de alguna misión para aliarnos con su bandera y además conseguir oro, títulos y tierras, o también podemos pasarnos por el comerciante para vender todo lo que hayamos saqueado. En casa del gobernador también nos presentará a su bella hija. Dependiendo de su bellaza y del “tamaño de nuestra reputación”, nos será más o menos difícil conquistarla. Con el tiempo nos dará importante información a cerca de la situación del tren de la plata o de la flota del tesoro, por si nos interesa asaltarlos, y con más perseverancia seguro que podemos llegar a casarnos con ella.
La isla del tesoro
Para la búsqueda de tesoros es recomendable conocerse cada rincón del Caribe palmo a palmo, para no pasarse mucho tiempo en alta mar, sobre todo si vamos en busca del tesoro Inca, ya que sólo nos dan un trozo de mapa de un total de cuatro de cada vez. Mucho tiempo en alta mar significa desconfianza en la tripulación y podría montarse un motín, pues ya sabemos que a los marineros, y sobre todo a los piratas, les encanta emborracharse en las tabernas y gastarse todos los doblones de sus correrías. Pero claro está, que nada mejor que un buen tesoro para calmar los ánimos.
¡No hay fortín que se nos resista!
El asalto de ciudades es la parte más complicada del juego. Si lo hacemos desde mas, la opción más fácil, deberemos tener un buen navío, mucha tripulación y no menos cañones, para enfrentarnos al fuego cruzado de la fortaleza. Pero con viento a favor todo se puede conseguir y una vez dentro, es tan fácil como las batallas navales. Si por el contrario debemos hacerlo por tierra, pues no todas las ciudades tienen puerto, la cosa se complica, y nos encontraremos con una lucha entre batallones para entrar en la ciudad. Muy complicado y tremendamente difícil, aún teniendo mucha tripulación. En ambos casos, y si conseguimos la victoria, en ocasiones se nos dará la posibilidad de cambiar la bandera de la ciudad, cosa que premiarán enormemente nuestros aliados, convirtiéndose en la forma más fácil de conseguir títulos nobiliarios.
Gráficos para piratas
En cuanto a los gráficos, en su época fueron bastante elogiados, sobre todos los de la versión para Commodore Amiga, recibiendo incluso algunos premios. Gráficos coloristas, bien definidos y de acorde a lo esperado para un juego de pura y dura estrategia. En cuanto a sonido disfrutaremos del sonido de los vientos del Caribe y del estruendo de los cañonazos de los barcos, así como de un repertorio de melodías al más puro estilo pirata que alegraran nuestras idas y venidas por un mar infestado de rufianes.
Puntuación: 8.6
Ficha técnica
- Desarrollador: Microprose
- Distribuidor: Microprose, Ultra Games (NES)
- Fecha de salida: 1987 (C64/Apple II/PC), 1988 (Mac/Apple IIGS), 1989 (Atari), 1990 (Amiga), 1991 (NES)
- Versión comentada: Commodore Amiga
- Otras versiones disponibles: Apple II, Apple IIGS, Atari ST, Commodore 64, Macintosh, Amstrad CPC, NES, PC
Capturas versión Amiga