Todos aquellos que ya tiene cierta edad seguro que recuerdan con cariño y nostalgia aquellas “maquinitas” portátiles con una pantalla LCD que en los 80 hicieron furor, ¿quién no tenía al menos una?, y digo una porque lo cierto es que la mayoría poseíamos una verdadera colección. “Maquinitas” que destrozábamos a base de pulgares en los recreos del colegio, que cambiábamos con nuestros compañeros y amigos para poder disfrutar de otros juegos diferentes, maquinitas que sin nosotros saberlo fueron el pilar de lo que hoy en día son las consolas portátiles.
No recuerdo muy bien cual fue la primera que llegó a mis manos, de hecho ni siquiera recuerdo si lo que primero tuve fue mi añorado Amstrad CPC 464 o una de estas “maquinitas”, lo que si sé, es que no fue un auténtico Game&Watch de Nintendo, pero si recuerdo mi primer Game&Watch auténtico, Turtle Bridge, un juego cuya mejor característica es la simpleza.
El fenómeno Game&Watch duró mas o menos una década, y llegó a su fin con la llegada de la GameBoy, ¿pero qué eran realmente? …
1980, Nintendo, una empresa japonesa que había pasado de la fabricación de naipes japoneses a los juegos electrónicos, revoluciona la industria con un nuevo concepto, los videojuegos portátiles, un concepto que no es propiamente de Nintendo, pues en 1976 Mattel había sacado el primer videojuego portátil de la historia, Auto Race, sin embargo, la serie Game&Watch de juegos portátiles es la primera en tener cierto éxito, a parte de ser los primeros videojuegos portátiles LCD con microprocesador.
El autor de tan innovadora idea no fue ni mas ni menos que Gunpei Yokoi. Los Game&Watch eran una serie de videojuegos portátiles que además incluían reloj y alarma (de ahí su nombre). Eran en esencia juego muy sencillos, de una sol pantalla, en un principio, y cuyo primer título, Ball, data de 1980. Sobre un fondo fijo, con o sin ilustración, se superponía una pantalla de cristal líquido en la que se dibujaban todas las animaciones del personaje del juego, y cada una de ellas era iluminada según las pulsaciones del jugador, un concepto muy simple, pero tremendamente ingenioso.
De 1980 a 1991, año en que salió a la venta el último juego de la serie Game&Watch, Mario the Juggle, Nintendo sacó 59 títulos que se “vendieron como churros, una moda que se extendió por todos los países del primer mundo, ¿quién no tenía una?. Su fin coincide irremediablemente con el gran éxito cosechado por la GameBoy, que fue lanzada a la venta en 1989, y que por supuesto también diseñó Gunpei Yokoi, un proyecto de mayor relevancia y que lógicamente dejaba a un lado a las más pequeñas de Nintendo.
Las Game&Watch sentaron las bases de lo que hoy día son las consolas portátiles, de hecho su diseño ha seguido inspirando a las portátiles de Nintendo, su mando integrado en la propia consola ha ido apareciendo en todas y cada una de las portátiles así como en los mandos de sus consolas de sobre mesa. Además nos ha dejado como legado a todo un personaje carismático, ese hombrecillo de color monocromo y nariz gruesa, que hoy en día conocemos como Mr. Game&Watch, todo un símbolo para una época en la cual el entretenimiento electrónico era cuestión de simpleza e imaginación.
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Que grandes estas maquinitas, aun tengo unas cuantas por los cajones. Recuerdo una del tetris que causó furor, en la época del gameboy. Todo el mundo tenía una, todos. Otra que tengo por ahí era bastante tocha, una de simulación de fútbol, no se si seguirá funcionando pero en su momento también era un vicio.
Otra que también era muy tocha era la del Pac Man, yo no la tenía pero la tenía un vecino mio, y nos echábamos unos vicios …
Donkey Kong II, Mario Cement Factory, muchos otros.
Un amigo tenía la de Donkey Kong II y otra que no recuerdo, su papá se las traía de Estados Unidos, puesto que en mi país, Chile, no las vendían o eran demasiado dificil de conseguir. Gratos recuerdos me traen… muy buen artículo, saludos…