El crash del 83 (mal llamado crash del 84, debido en parte a que los efectos se hicieron palpables para los consumidores en ese año) fue una crisis profunda en el sector de los videojuegos, que llevó a la bancarrota a muchas compañías productoras de consolas y micro-computadoras. El crash del 83 acabó con la llamada segunda generación de consolas, considerada así al menos para los hablantes en inglés, y produjo una congelación del sector que duró dos años, tiempo suficiente para que Nintendo lanzase su NES en Estados Unidos, en 1985, y se volviese a revitalizar el mercado del videojuego.
Sobresaturación del mercado
En 1983 Atari controla casi por completo el mercado, sin embargo un hecho pasado cambiará curso de este historia. Activision (formada en parte por ex-empleados de Atari) es la primera desarrolladora independiente para Atari 2600 y tiene entre sus filas a cuatro de los programadores de Atari, cuyos títulos suponen más de la mitad de ventas de cartuchos de Atari. Esto lleva a acciones legales entre ambas compañías, que no se zanjarán hasta 1982, momento en el cual los tribunales darán la razón a Activision y se abrirá la “caja de Pandora”.
El enfrentamiento entre Atari y Activision abre un mundo nuevo lleno de posibilidades para los desarrolladores independientes, que ahora, pueden desarrollar para Atari sin tener que rendir cuentas. Con la “gallina de los huevos de oro” en las manos, cientos de nuevas empresas se lanzan a desarrollar juegos para la VCS de Atari, en su mayoría sin medios, ni conocimientos, ni experiencia alguna. Esto satura el mercado, que para las Navidades del 93, tiene repletas las estantería de las tiendas con títulos clónicos y desconocidos, en una época en que la prensa del videojuego no está tan desarrollada como hoy en día, con lo que el comprador no tiene idea de lo que se lleva a casa. En su mayoría los títulos son burdas imitaciones de juegos conocidos, o juegos malos, que ni son divertidos, ni están bien hechos, lo que lleva a la desconfianza del comprador. Además, tras el gran fiasco de Pacman y E.T., ni tan siquiera Atari queda libre de sospecha.
Por si no fuera poco, Atari tiene que competir con decenas de consolas que también luchan por hacerse un hueco en el creciente mercado del videojuego. Bally Astrocade, Colecovision, Coleco Gemini, Emerson Arcadia 2001, Fairchild Channel F System II, Magnavox Odyssey 2, Mattel Intellivision o Vectrex, son algunas de estas consolas, y otras tantas clónicas que ni tan siquiera merecen ser mencionadas, como es lógico, y ante esta avalancha de posibilidades, el mercado se satura.
El problema de los comercios
Con la saturación del mercado los comercios son incapaces de dar salida al inmenso stock de videojuegos de sus almacenes, y con compañías sin recursos para devolverles el dinero o en su defecto nuevos productos para reemplazar el stock, ya que para aquel entonces muchas de ellas se habían ido tan rápido como habían llegado, los comercios se venforzados a rebajar los precios de forma alarmante. Sin embargo, ni siquiera con esta medida son capaces de deshacerse de tal magnitud de videojuegos. En esta situación, el mercado se ve rápidamente falto de novedades y dentro de un círculo vicioso del que es difícil salir.
La llegada de los micro computadores
A principios de los 80 los ordenadores personales eran un producto caro, muy orientado al mercado profesional. Todo cambia en Septiembre de 1980, cuando Clive Sinclair lanza al mercado su Spectrum ZX81, a un precio inferior a $200. Se abre así una batalla entre Commodore y Sinclair, llegando a vender ordenadores por debajo de su precio de fabricación. Además de las rebajas se hacen campañas publicitarias para cambiar la mentalidad de los compradores, ¿por qué comprar una consola cuando por el mismo precio puedo comprar un ordenador que además de jugar me permite programar mis propios juegos, llevar la contabilidad de la casa y escribir cartas?. Los ordenadores pasan de las tiendas especializadas a cualquier estantería de una juguetería, haciendo hincapié en lo importante de tener un ordenador para los estudios de tus hijos. Las consolas pasan a un segundo plano y unido a la gente que compra un ordenador, se una la gente que para poder comprar uno se deshace de su consola, creándose un mercado de segunda mano que no hace mas que perjudicar al maltrecho sector.
Consecuencias
El bagaje es desolador, en un año la industria del videojuego para de ser el sector con mayor crecimiento a la crisis mas absoluta. Mattel, Magnavox y Coleco desaparecen del negocio con pérdidas millonarias, y Atari, con pérdidas aún mayores queda muy cerca de la bancarrota y es vendida en Julio de 1984 a Jack Tramiel, fundador de Commodore, bajo el nombre de Atari Corporation. El resto ya es conocido. El mercado desaparece por completo de Estados Unidos durante dos años, momento en el que desembarca la NES de Nintendo.