Datos del juego
- Empresa: SEGA.
- Año: 1987.
- Versión Comentada: Arcade.
- Otras versiones disponibles: C64, Amstrad CPC, Spectrum, MSX, Amiga, Atari, x68000, NES, MasterSystem, TurboGrafx, MegaDrive, MegaCD, 32X, Saturn, DreamCast.
- Análisis por: Sergio.
Análisis After Burner II Ases del Aire
¿Sois amantes de las emociones fuertes?, ¿Os aburren los simuladores aéreos de PC?, ¿Os gustaría pilotar un F-14 en plena batalla?. Subiros a la cabina que despegamos de inmediato, seréis los copilotos de un alucinante vuelo con una no menos alucinante recreativa de mediados de los 80, ¿Get Ready?.
Introducción
El juego que analizamos es un clásico en toda regla, un juego por siempre recordado que marcó una época quizá no tanto como su hermano out-run, pero cierto que lo hizo, quién no recuerda en los felices años 80 corrupción en Miami con Don Jonhson a toda pastilla con su Ferrari Testarrosa o a Tom Cruise en su F-14 en Top-Gun, nosotros los podíamos emular en los salones recreativos gracias a Out-Run y After Burner, que es el juego que nos ocupa.
After Burner II es una super recreativa, no es una maquina de bar, es un monstruo de la técnica (de la época) puesta al servicio del entretenimiento y creada por la reina de este tipo de recreativas: Sega.
Sus apuestas lúdicas eran un compendio de las más altas tecnologías, los mejores artistas tanto a nivel gráfico como sonoro y los mejores profesionales en la creación de videojuegos, que juntos dieron vida a autenticas obras maestras de la diversión y espectáculo, algo que en la actualidad sigue haciendo pero con más discreción debido a la grave crisis que sufre el sector. En este caso la realización corrió a cargo del genio Yu Suzuki y el equipo Am-2.
El mueble
La recreativa era lo más espectacular visto hasta la fecha, cierto es que había tres muebles uno más humilde para su colocación en salones recreativos, otro un poco más grande y el mueble de lujo con forma de avión.
En esta ocasión hablaremos del mueble de lujo, una impresionante pequeña cabina con su palanca de control como el de los aviones de combate entre las piernas, a la izquierda encontrábamos otro mando que nos permitía regular la velocidad de nuestro caza, la pantalla no era demasiado grande, pero si tenemos en cuenta que nos movíamos con ella no estaba nada mal. Encima de la pantalla dos luces rojas nos indicaban que éramos atacados por la cola. Cuando metíamos los veinte duros que te daban las dos partidas se empezaba a escuchar una música de introducción cañera y la en pantalla aparecía un mensaje que nos invitaba a pulsar el botón start.
El sonido era genial la máquina tenía altavoces por detrás y delante, teníamos que estar un rato escuchando esa música de presentación y cuando por fin nos decidimos a pulsar el botón… nada volvió a ser igual, aparecíamos en el portaaviones Sega Enterprise 128 y nuestro avión era violentamente propulsado para despegar de éste, el mueble se inclinaba hacia atrás simulando este despegue, durante el vuelo, perdón quise decir juego nos seguía en todo momento con unos giros rapidísimos en dos ejes, uno que permitía las rotaciones transversales y otro más grande (el exterior) que permitía las inclinaciones simulando el ascenso o descenso, el tiempo de respuesta era instantáneo, los potentes motores movían la cabina y al ocupante con una facilidad pasmosa. El movimiento nos metía de lleno en el juego. Sega pensó incluso en ciertas medidas de seguridad, como un cinturón de seguridad, y unos sensores en los laterales de la cabina que si eran pisados detenían su movimiento.
Con el tiempo Sega se superó a si misma con otros muebles, culminando en el incomparable R360, que permitía rotaciones completas de cabina, pero After Burner II fue durante bastante tiempo de lo más espectacular.
La máquina
Como hemos citado Sega en aquellos tiempos disponía de una tecnología incomparable e incluso sorprendente en la actualidad. La placa en cuestión que se encargaba de dar vida a este videojuego se llamaba “Board X”, es una evolución de las anteriores utilizadas para Out-Run o Super Hang-on.
Disponía de dos procesadores 68000, arquitectura ya utilizada por Sega desde 1985 en Space Harrier, un maravilloso sonido Digital que proporcionaba una música llena de salvajes guitarras eléctricas, multitud de sprites en pantalla a todo color con escalado y rotación que convenientemente programados daban la sensación de estar volando sobre bosques o pueblos a toda velocidad.
En la época no había nada parecido, en realidad en la actualidad no es muy común ver ordenadores o consolas con dos procesadores trabajando en paralelo, juegos posteriores demostraron que la placa podía dar mucho más de sí, como los impresionantes Thunder Blade o Super Mónaco Gp por ejemplo. Sega siguió sacando nuevas y más potentes placas incluso con tres procesadores 68000, pero eso ya es otra historia de la que ya hablaremos en otro momento.
Conviene recordar que los PC funcionaban con MS-Dos, MegaDrive o Super Nintendo no existían y en realidad serían inferiores, Amiga o Atari no llegaban ni por asomo a estas prestaciones.
El juego
Llegamos a lo más importante, el juego en sí, por que todo este despliegue tecnológico no sirve de nada si no conseguimos divertirnos jugando. El juego nos pone a los mandos de un impresionante caza F-14 despegando de un portaaviones, la única misión encomendada es seguir siempre adelante resistiendo todos los ataques de las escuadras enemigas.
Nuestro avión se desplaza hacia el fondo de la pantalla y aunque giremos nunca retrocederemos, tampoco nos perderemos el recorrido será siempre el mismo.
Podíamos variar la velocidad de nuestro aparato hasta llegar al nivel de post quemador o After Burner en inglés (ya sabéis de donde proviene el nombre del juego), además de hacer giros sobre nosotros mismos de 360º para esquivar misiles que nos eran lanzados por la cola. Para poder defendernos de los ataques enemigos contamos con una potente ametralladora Vulcan efectiva en cortas distancias y unos fantásticos misiles dirigidos, que una vez fijados con nuestra mira éstos son implacables, su único problema es que se agotan y sólo los podremos recuperar tras unos espectaculares avituallamientos en el aire o en bases amigas.
Mientras surcábamos raudos los cielos y una vez pasadas unas cuantas fases tenía lugar el repostaje que generalmente era en el aire y un espectacular y gigantesco avión nodriza nos rellenaba de combustible y ¡misiles!.
También los había en tierra y nuestro F-14 hacía un no menos espectacular aterrizaje automático en pistas amigas, al despegar a tremenda velocidad un valiente intentaba seguirnos primero en moto (de nuevo como en la película Top-Gun) y luego en coche, por supuesto que el F-14 no tenía rival y le dejábamos en la estacada.
A destacar unas fases de bonus en las que recorríamos un cañón a una velocidad de vértigo mientras destruíamos a fuerzas enemigas fortificadas en su superficie.
El resto de fases son similares, cambian los escenarios, los enemigos cada vez son más abundantes y eficientes hasta límites insufribles en los que nos destruyen sin parar a no ser que fuéramos auténticos ases del mando.
No había enemigos finales, el juego terminaba tras 24 infernales fases como empezaba, aterrizando en el portaaviones Sega Enterprise, nuestros compañeros nos felicitan, nuestra máquina posa espectacular en el navío y una vez más nos convertimos en héroes.
Veredicto
After Burner II en la época habría recibido las más altas puntuaciones en todos los apartados, gráficos excelentes, sonido magistral, jamás olvidaremos las fenomenales melodías, la adicción que provocaba era muy alta, la originalidad también, nunca se había planteado de esta forma un juego de aviones, después de tanto y tan merecido halago llegamos al talón de Aquiles de After Burner II, la jugabilidad, el juego era complicado de manejar, nuestro avión no aguantaba el impacto de un misil enemigo, por lo tanto en cuanto éramos alcanzados estallábamos en mil pedazos en una espectacular secuencia pirotécnica o caíamos a tierra.
No era fácil calcular la trayectoria de los misiles enemigos que nos eran continuamente lanzados y al avanzar niveles el acoso era demencial, a todo esto se añadía un problema más: la palanca de la recreativa era más costosa de utilizar que un mando normal, nunca vi a demasiada gente pasar más de la decena de niveles, aunque la adicción que provocaba el juego y los continúes hacían compensar este apartado.
After Burner II entró por la puerta grande en el monte Olimpo de los videojuegos, forjó una especie de leyenda, se convirtió en un clásico nada más aparecer en las recreativas por su novedoso concepto, por su adicción, por sus gráficos, por sus músicas ha aguantado el paso del tiempo perfectamente, sigue siendo espectacular y adictivo, no hay nada más reconfortante que utilizar algún emulador de los existentes subir el volumen y despegar del Sega Enterprise, además el problema de la jugabilidad queda solventado al disponer de tantos continúes como se deseen (aunque no conviene abusar para no estropear el juego) y si usáis mando seguro que no es tan pesado como el de la máquina.
Si bien no es lo mismo jugar a la recreativa de verdad si la encontráis en algún salón recreativo que quizás después de 16 años no se encuentre en las más óptimas condiciones pero que seguro que a más de uno le devuelve añejos sabores y recuerdos de otras épocas en las que los juegos buscaban solamente divertir, eso sí con gran intensidad, durante un rato.
Versiones
El juego fue versionado para casi todos los sistemas de la época y muchos de épocas posteriores, la mayoría de versiones son notables o sobresalientes y mantienen el espíritu de la recreativa, pocas veces ocurre esto.
Commodore 64, dispone de dos versiones la americana y la europea, nos quedamos con la segunda es más rápida, jugable y similar a la recreativa, la primera es rara y lenta además no se distribuyó en nuestro país.
En la versión europea se reproducía la cabina de la máquina en la pantalla de juego, con las luces que preveían del fuego por la cola.
Muy buena conversión para Amstrad CPC, que pese a sus limitadas capacidades técnicas la jugabilidad era muy buena y se consiguió mantener el brío de la recreativa original. La versión CPC también tenía reproducida en pantalla la cabina de la máquina, este detalle fue reproducido por todas las versiones realizadas para ordenadores, sin contar claro está el X68000.
Spectrum, muy similar a la versión de CPC con menos colorido, lógicamente, pero conservando la misma velocidad, muy buena conversión de nuevo. Es sin duda la conversión más meritoria de todas debido a las carácterísticas del Spectrum, de todas formas el ordenador de Sir Clive Sinclair recibió fantásticas conversiones de recreativas muy superiores ténicamente.
Nintendo NES, desarrollada por SUN software, esta versión de nuevo está bastante lograda. Comparada con sus hermanas consolas sería la última pero no por ello mala ni mucho menos, con gran colorido y con las músicas de la máquina original. Creo que esta versión no fue distribuida en nuestro país, resulta curioso que se realizara esa conversión a la máquina de Nintendo si tenemos en cuenta que en aquella época la rivalidad entre Sega y Nintendo comenzaba a tomar forma.
Master System, otra buena conversión ajustada a las posibilidades de la consola, es divertida y recuerda a la máquina original. Como nota curiosa decir que es una versión de After Burner no de After Burner II, este fue uno de los primeros juegos en aparecer junto a MasterSystem.
Amiga tiene una de las peores conversiones: gráficos feos, poca jugabilidad, más lenta que las versiones de 8 bits, totalmente mediocre. Pero aún es inferior la versión de Atari-St, con peor música y un poco más lenta todavía.
PC, no está mal esta conversión, es jugable, lo suficientemente rápida aunque nada espectacular, los gráficos pueden ser VGA pero sin sobrepasar 16 colores, ¡¡ la música de la recreativa la escucharemos a través del pc-speaker !!
Megadrive, muy buena conversión realizada por una compañia ajena a Sega, Dempa, mucha rapidez, mucha jugabilidad, buena simulación de los efectos de escalado y una notable conversión de las melodías originales.
TurboGrafx, posee una conversión muy parecida a la de Megadrive, que incluso la supera en algunos aspectos, con degradados en los horizontes algún efecto de escalado real y una genial música en FM.
Sharp X68000, de nuevo realizada por Dempa es la mejor de todas sin tener en cuenta las plataformas superiores (32 o 128 bits), el hardware de este ordenador japonés era una auténtica bestia capaz de mostrar muchos sprites con escalado real, no simulaciones como en el resto de versiones de 8 o 16 bits, rozando la perfección tanto en el aspecto gráfico como sonoro.
MegaCD, recibió una extraña conversión que fue llamada AfterBurner III, a medio caballo entre G-loc y AfterBurner, el juego no es demasiado bueno sólo se salva la música pasada a formato CD.
32X, prácticamente un calco de la máquina, si bien este dispositivo disponía de un procesador RISC de 32 bits superior a los de la recreativa original, muy recomendable.
Saturn, ocurre lo mismo que en 32 X el hardware es superior al de la recreativa por lo tanto la conversión es perfecta, este juego lo podremos encontrar en el recopilatorio Sega AGES.
DreamCast, igual que los anteriores, la conversión es perfecta, el juego lo podremos encontrar en ShenMue y en Yu Suzuki Works.
Podéis jugar también en Game Boy Advance en una versión dentro del recopilatorio Sega Arcade Gallery y próximamente en una versión del Sega Ages en PlayStation 2.
Curiosidades
Existe un After Burner I, si bien yo no lo he visto en ningún salón recreativo, se puede jugar vía emulador, es una versión algo más primitiva pero similar, los misiles son bastante lentos de lanzar y las músicas aunque son las mismas son un poco menos espectaculares. Hay fuentes que sostienen que pudo ser una versión beta aunque otras apuntan que el juego apareció en Japón. Existe versión para Msx, pero el autor de estos párrafos ha sido incapaz de hacerla funcionar vía emulador.
Puntuación: 9.2
Capturas Arcade
Capturas Amiga
Artículos Relacionados
ningún usuario respondió
Escribe aquí tu comentario
Este blog utiliza moderación de comentarios. En ciertas condiciones, puede producirse un cierto retraso entre el envío del comentario y su publicación. Por favor, no envíe su comentario por segunda vez si no aparece inmediatamente.